El Corzo Morisco: el corzo más al sur de Europa

El corzo morisco es uno de los cérvidos más difíciles de abatir de Europa

Las poblaciones andaluzas de corzo constituyen la última frontera de la especie Capreolus capreolus en su límite sur-occidental de distribución mundial.

Estas poblaciones, en abierto, nunca han podido alcanzar densidades altas y siempre han dependido de factores climáticos y cada vez más, de la alta carga cinegética que alcanzan los parajes donde habita.

El territorio del corzo morisco

Existe un lugar en Andalucía donde encontramos los bosques, catalogados entre los mejor conservados de España, y con índices de biodiversidad de los más altos de Europa. Las sierras de Cádiz-Málaga albergan un hábitat singular marcado por una climatología de influencia atlántica, que favorece una rica y frondosa vegetación. Pero, es principalmente, en el Parque Natural de Los Alcornocales, donde el corzo morisco encuentra las mejores condiciones para favorecer su desarrollo.

Extensas masas arbóreas de alcornoques y quejigos centenarios acompañados de continuos helechales y brezos; dan cobijo a este pequeño cérvido y lo ayudan a pasar, en la mayoría de los casos, completamente desapercibido.

Bajo estas condiciones se ha seleccionado de forma natural una raza o ecotipo de Corzo Andaluz propio de las sierras de Cádiz-Málaga, el corzo morisco.

Diferencias principales que lo hacen único

Los estudios promovidos por la Junta de Andalucía, y supervisados por el CSIC y otros institutos de investigación europeos desde el año 1987, han permitido mostrar la existencia de un ecotipo de Corzo Andaluz propio de las sierras de Cádiz-Málaga, típico del ambiente mediterráneo xerofítico, y que presenta diferencias significativas a nivel morfológico y genético con respecto a otras poblaciones españolas y europeas.

El reconocimiento de estas poblaciones locales autóctonas propias del sur de España fue asimismo ratificado por el Consejo Científico del último Congreso Europeo del Corzo (VII European Roe Deer Meeting, Jerez de la Frontera, abril 2005).

Corza morisca en el P.N. de Los Alcornocales
Corza morisca en el P.N. de Los Alcornocales

El peso medio de los corzos de Cádiz-Málaga varía entre 21- 26 kg para los machos y 18-24 kg para las hembras. La altura media a la cruz es de 68-75 cm para los machos y 65-73 cm para las hembras. Estos son los menos pesados y con menor envergadura en el conjunto de las poblaciones europeas de corzo.

También, es propia del Corzo Andaluz la coloración invariablemente gris a lo largo de todo el año (aunque también hay ejemplares que presentan coloración pardorojiza en verano). Además, la prácticamente, ausencia de babero blanco en el cuello.

Además, los corzos de Cádiz-Málaga presentan un dimorfismo sexual (diferencias en tamaño entre machos y hembras) más acentuado. El cráneos más cortos y anchos que los corzos del norte. Las mandíbulas de estos corzos andaluces son significativamente más cortas y anchas, adaptadas a una vegetación xerofítica mucho más seca y dura que la del norte.

corzo morisco

El ciclo biológico de la especie en Cádiz-Málaga sitúa el periodo reproductivo del celo en la primera quincena de julio, y los nacimientos entre abril y mayo. Están adelantados en ambos casos, en un mes con respecto a las poblaciones de corzo del norte de España y del resto de Europa. Este desfase está relacionado con una variación del fotoperiodo y el efecto que tiene éste sobre la fisiología reproductiva de la especie.

Igual pasa con el ciclo de la cuerna; está adelantado en un mes con respecto a los corzos del norte de España y del resto de Europa. En Cádiz-Malaga la caída de la cuerna tiene lugar en octubre-noviembre, comenzando a crecer la nueva casi inmediatamente, que completará su desarrollo a finales de febrero-principios de marzo, momento en que se produce el «descorreo».

Caza y gestión

El corzo morisco es uno de los cérvidos más difíciles de abatir de Europa. Esto, principalmente, es debido a la espesa cobertura arbórea y arbustiva del hábitat donde se encuentra. Además, del fuerte carácter uraño y desconfiado de los machos.

Generalmente, en fincas abiertas carentes de gestión enfocada al corzo morisco; la media de abates puede llegar a ascender a 15 salidas por animal abatido. Un verdadero esfuerzo de paciencia para el cazador.

Por este motivo, es obligatorio enfocar la gestión de cada coto hacia este pequeño ungulado si se quiere aprovechar los permisos que autoriza anualmente la Administración a cada titular.

Si precisa de asesoramiento técnico, comercialización y consultoría para la gestión del corzo morisco; puede contactar con nuestro equipo sin ningún tipo de compromiso. Estaremos encantados de ayudarle.

Fuente documental e imágenes: apoyadas por el Manual de Conservación y Gestión del Corzo Andaluz (Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía).

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